No dejemos de lado las cosas sencillas (2)

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.
Dios fue manifestado en carne.
¿A quién creer?
En la biblia Dios se revela como:
– El Creador del universo,
– El que me ama,
– El que es perfectamente justo.
Si Dios es el Creador y el hombre es su criatura, es inútil pedir al hombre que explique a Dios. Pero es sensato pedir a Dios que nos explique al hombre.
Si Dios es el que ama, y es perfectamente justo, entonces no puede ser responsable del origen de los males que sufrimos.
¿Por qué creer?
El hombre, creado por Dios, no es solo un organismo hecho de moléculas, sino que tiene vida y la capacidad de comunicarse con su Creador.
La biblia nos muestra el origen de nuestros problemas: el hombre rompió su relación con Dios al desobedecerle. Hoy, como entonces, busca vagamente esa felicidad perdida, que solo puede encontrar en una relación viva con Dios y con su Hijo Jesucristo. La biblia nos dice claramente que sin esto el hombre está perdido.
¿Solo nos queda la desesperanza de una eternidad lejos de Dios? ¿Podría Dios hacer algo?
Dios ha hecho mucho. ¡Incluso dio a su Hijo para salvarnos y hacer de nosotros sus hijos!
(continuará el próximo sábado)
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