Vive la experiencia de conocer a Jesús durante 365 días.

Devocional Diario

Jesús sufrió por nosotros

Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día.

La amargura (1)

He aquí, amargura grande me sobrevino en la paz, mas a ti agradó librar mi vida del hoyo de corrupción; porque echaste tras tus espaldas todos mis pecados.

De todos modos, ¡es demasiado tarde!

Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente.

Amar es un mandamiento

Este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros.

La mirada de Dios

Busqué al Señor, y él me oyó, y me libró de todos mis temores.El ángel del Señor acampa alrededor de los que le temen, y los defiende. Gustad, y ved que es bueno el Señor; dichoso el hombre que confía en él. Temed al Señor, vosotros sus santos, pues nada falta a los que le temen.Los ojos del Señor están sobre los justos, y atentos sus oídos al clamor de ellos.

La madre de familia

Si ha criado hijos; si ha practicado la hospitalidad; si ha lavado los pies de los santos; si ha socorrido a los afligidos; si ha practicado toda buena obra.

¡No hay problema!

Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

La tela de araña

La esperanza del impío perecerá… su confianza es tela de araña. Se apoyará él en su casa, mas no permanecerá ella en pie; se asirá de ella, mas no resistirá.

En un volcán

La tierra… debajo de ella está como convertida en fuego.

Luchaba con mis preguntas (2)

(Jesús dijo:) Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

La Biblia

Los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

Jesús se asombró

(Jesús) no pudo hacer allí ningún milagro, salvo que sanó a unos pocos enfermos, poniendo sobre ellos las manos. Y estaba asombrado de la incredulidad de ellos.

Aborrecer el mal que cometo

Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

Dios te perdona

¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad?
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