Vive la experiencia de conocer a Jesús durante 365 días.

Devocional Diario

Perseverar (1)

Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.

El carácter divino y humano de Jesucristo (2)

Varios pasajes de los evangelios subrayan los detalles que muestran a Jesús como hombre y también los que lo muestran como Dios.En la ciudad donde Jesús se había criado, un día habló en la sinagoga. Todos escucharon con interés a este hombre a quien conocían, pero pronto sus palabras los turbaron; entonces lo echaron y lo llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba construida su ciudad, para arrojarlo al vacío. ¡Qué violencia! Jesús se dejó llevar por esta multitud enfurecida. “Mas él pasó por en medio de ellos, y se fue” (Lucas 4:30). ¡Su poder se mostró con toda sencillez!Más tarde, en Jerusalén, Jesús fue el centro de todas las conversaciones. Todo el mundo se hacía preguntas sobre él. Algunos lo despreciaron por su origen galileo, del norte de Israel, pues según las profecías, Cristo debía venir de Belén, del sur. Ignoraban que él había nacido precisamente allí, en medio de la pobreza y la indiferencia generalizada. Los alguaciles recibieron la orden de detenerlo. ¿Prenderían a Jesús como a cualquier otro hombre? ¡No! Su divinidad brilló de nuevo: “Y algunos de ellos querían prenderle; pero ninguno le echó mano. Los alguaciles vinieron a los principales sacerdotes y a los fariseos; y estos les dijeron: ¿Por qué no le habéis traído? Los alguaciles respondieron: ¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre!” (Juan 7:44-46).Al igual que ellos, ¿estamos maravillados por la persona de Jesucristo?(mañana continuará)

¿Cuánto tiempo tarda la respuesta? (3)

Abraham… creyó en esperanza contra esperanza… se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido.

El Dios de la liberación

Cuando os dijeren vuestros hijos: ¿Qué es este rito vuestro?, vosotros responderéis: Es la víctima de la pascua del Señor, el cual pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los egipcios, y libró nuestras casas. Entonces el pueblo se inclinó y adoró.

¿A dónde miramos?

Alégrate, joven… anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios.

No dejemos de lado las cosas sencillas (1)

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve… Porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

El momento adecuado

Me volvieron la cerviz, y no el rostro; y en el tiempo de su calamidad dicen: Levántate, y líbranos.

Dios: su mano (1)

En su mano está el alma de todo viviente, y el hálito de todo el género humano.

Cómo descubrí la verdad

Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.

La amargura (3)

¿Por qué se da luz al trabajado, y vida a los de ánimo amargado, que esperan la muerte… ?

La serenidad

Gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento.

Un ancla

Temiendo dar en escollos, echaron cuatro anclas por la popa.
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